AhorroPlan de choque: cómo ahorrar antes de cambiar de año

Descubre cómo ahorrar mes a mes de forma fácil y consigue cerrar el año con un objetivo cumplido. Trucos, consejos y estrategias, ¡descúbrelas!
6 septiembre, 20192048 min

Nos encontramos en la recta final del año y ahorrar debe ser una prioridad. Tanto si nuestra intención es terminar el año con la hucha llena, como conseguir ahorrar de cara al próximo, es hora de plantearse un plan de choque y saber cómo ahorrar. El objetivo: crear o engordar nuestro colchón financiero.

 

¿Gastas más de lo que ganas? ¿no sabes qué haces con el sueldo todos los meses? ¿no consigues ahorrar ni un euro? Aunque te cueste creerlo, si sigues nuestros consejos, en menos de lo que imaginas, estarás contestando no a todas estas preguntas. Y, también, habrás logrado ahorrar y adquirir un hábito tan saludable como hacer deporte.

 

Cómo ahorrar sin morir en el intento

Tal y como te contamos hace un tiempo, lo primero y más importante es definir unos objetivos de ahorro realistas. Para ello, te aconsejamos que sigan la metodología SMART. Es decir, los objetivos deben ser específicos (Specific), medibles (Measurable), alcanzable (Achievable), relevantes (Relevant) y temporalizables (Timely). Para que lo veas de una manera más didáctica, un objetivo con estas características sería: ahorrar 2.500 euros para hacer un máster en diciembre.

 

Una vez que tienes claros cuáles son tus objetivos de ahorro, el siguiente paso es recuperar el control sobre tus finanzas. Para ello, puedes poner en práctica diferentes tácticas, pero siempre con la misma finalidad. Saber cuánto ingresas y en qué te gastas el dinero todos los meses. Y en esto, los japoneses tienen mucho que enseñarnos.

 

La técnica Kakeibo es un buen ejemplo de ello. Este método de ahorro japonés, con más de cien años de antigüedad, promete un ahorro del 35 por ciento a final de mes. Para lograrlo todo lo que tienes que hacer es apuntar en una libreta de tu puño y letra cuánto ingresas, cuánto gastas y distribuirlo en cuatro grandes bloques: supervivencia, cultura, opcionales y extras.

 

Elimina los gastos hormiga

Cuando hayas hecho esto serás consciente de la gran cantidad de gastos hormiga que tienes todos los meses. Estos gastos no son otra cosa que pequeños gastos que no tenemos en cuenta en nuestro día a día pero que, a fin de mes, suman un buen pico. Entre ellos, el café en la pausa del trabajo, el tabaco, apps, taxis… Terminar con los gastos hormiga, te ayudará bastante a lograr tus objetivos de ahorro.

 

Si pones en práctica todo lo que hemos visto hasta ahora tu hucha ya tendrá cierto volumen. Además, tú te sentirás fenomenal al ver cómo crecen tus ahorros. Si quieres ir más allá, pero necesitas un extra de motivación para seguir ahorrando, puedes poner en marcha diferentes métodos de ahorro. ¿Conoces el método 50/20/30 y el reto de las 52 semanas? Son dos tácticas con las que conseguir ahorrar de forma fácil y rápida. Veamos en qué consisten:

 

  • Método 50/20/30. Esta técnica consiste en distribuir tus ingresos de la siguiente manera: 50% para cubrir tus gastos básicos, 20% para ahorro y 30% para tus gastos personales. Es un método cada vez más habitual y una estrategia perfecta para empezar a construir un fondo de emergencia.

 

  • El reto de las 52 semanas es muy popular en Estados Unidos y si lo haces a rajatabla, cuando finalice el año habrás ahorrado 1.378 euros. ¿Qué te parece? Para lograrlo, la semana uno del mes tendrás que ahorrar un euro; la semana dos, dos euros; la semana tres, tres euros y así, hasta la semana 52 del año. Como estarás pensando, a medida que avanzan las semanas, se incrementa la cantidad a ahorrar. Ser previsor te ayudará bastante y si los meses que tienes que guardar poco dinero, aprovechas y ahorras algo más, al finalizar el año te resultará más fácil.

 

Saber cómo ahorrar pasa por una buena planificación y estar dispuesto a hacer el esfuerzo. Porque, no nos engañemos, cerrar el año con un buen impulso a nuestro colchón de emergencia, lleva implícito un esfuerzo. Y como dice la sabiduría popular, todo esfuerzo tiene su recompensa. Así que, ¡manos a la obra!