AhorroLos niños también ahorran en vacaciones: enséñales buenos hábitos de ahorro

Los niños necesitan buenos hábitos de ahorro para contribuir a las cuentas familiares. Entra y descubre seis técnicas de ahorro ideales para que empiecen a entender la economía doméstica en verano
29 julio, 2021115310 min

Ahora que estamos en verano, no hay nada mejor que empezar a plantear nuestros objetivos de ahorro para la vuelta de vacaciones. Esto nos ayudará a controlar cualquier posible gasto extra que podamos tener en la familia, como los caprichos que queramos comprar estando en la playa o el curso extracurricular que queramos darle a nuestros niños. En este proceso es importante que ayudemos a los más pequeños a fomentar pequeños hábitos de ahorro.

La educación financiera debe darse desde las edades más tempranas. Si le explicas a tus hijos de dónde vienen los ingresos o los gastos de la casa y les asignas una paga semanal empezará a entender cómo ahorrar aunque tenga distintos costes hormiga como los snacks del recreo o los bonos que se saque para ir con los amigos a la piscina.

Hoy te enseñamos qué puedes hacer para que los niños aprendan trucos de ahorro de cara al verano. Puede que no estén en la escuela e incurran en menos costes, pero si empiezas a darles lecciones ahora, verás cómo se convierten en adultos capaces de pagar las facturas fijas del agua o de la luz cuando comiencen a trabajar en el futuro.

 

Los mejores trucos de ahorro para enseñar educación financiera tus hijos

Los informes de PISA dejan claro que un gran número de niños españoles menores de edad no es capaz de tomar decisiones sobre el gasto financiero ni resolver asuntos sencillos de economía como entender una factura. Para evitar que esto le suceda a tus niños, hemos preparado estos trucos que les ayudarán a identificar conceptos básicos de economía en muy poco tiempo.

 

  1. Enséñales a hacer una lista de compras. Los niños son compradores impulsivos, pero muchas veces no entienden el gasto que comporta sus decisiones. Pídeles cada mes que hagan una lista en la que anoten todo lo que quieran y revísala con ellos para que aprendan a diferenciar aquello que desean pero no necesitan. Esto les ayudará a identificar aquello que realmente quieran ahorrar durante el verano.
  2. Ponles un presupuesto recurrente. Si vas a darles una paga, como te hemos comentado, es mejor que se la des en efectivo para que puedan valorar lo que cuesta el dinero. En vez de darle billetes de 5 euros durante todo el mes, dales un billete de 20 euros para que entiendan cuánto cuesta ganarlo. Verás cómo lo piensan dos veces antes de comprarse un juguete u otro.
  3. Llévatelos de compras contigo. Llévalos al supermercado o a comprar sus cuadernillos para el verano, para que aprendan la importancia de comparar los precios y la calidad de los productos antes de comprarlos. Pregúntales por qué comprarían una fruta o una verdura y enséñales trucos de ahorro en la lista de la compra para cuando sean mayores.
  4. Proponles trucos nuevos de ahorro. Existen muchos métodos de ahorro tradicional que pueden ayudarte a ahorrar en familia, pero cuando se trata de aplicarlo a los niños nada mejor que la técnica de los botes. Dales un recipiente para guardar el dinero según el objetivo de ahorro que tengan: una videoconsola nueva, un juguete o incluso un libro que les guste mucho. Después, ayúdales a entender cuándo una meta es en el corto plazo, cuándo es en el medio plazo y cuándo es en el largo plazo. De esta forma sabrán cómo priorizar sus ingresos y gastos según la meta que deseen conseguir.
  5. Haz que tomen decisiones financieras de calado. Este consejo es muy importante para inculcar hábitos de ahorro sostenible en sus cabezas, de forma que sepan cómo guardar el dinero pero también se caminen hacia una vida ecológica y responsable. Puedes asignarles cinco euros en la tienda de tu comercio local y darle vía libre para que compre lo que quiera. Eso sí, luego tendrás que hablar con él para racionalizar el proceso y que entienda si ha tomado o no una buena decisión.
  6. Juega con ellos para que aprendan. Los juegos de mesa como el Monopoly o el Risk y videojuegos como Los Sims son perfectos para simular distintas situaciones: un propietario de pisos, un terrateniente e incluso un padre de familia con muchos gastos fijos y esporádicos. Vigílalos y corrígelos si toman malas decisiones para despilfarrar el dinero, de forma que estén prevenidos si alguna vez viven esos roles vitales en un futuro no muy lejano.

Es importante que refuerces los comportamientos positivos de tus niños en el ámbito del ahorro, a través de una serie de recompensas que les motiven a continuar portándose bien. Promételes una cena en familia o un pequeño capricho al final del verano, no solo si hacen bien los deberes que le hayan puesto en el colegio, sino también si consiguen respetar sus límites de gasto. Enseguida entenderán tus intenciones y te ayudarán a pensar en las partidas del hogar desde un punto de vista distinto.