Actualidad¿Por qué nacen las cooperativas?

Las cooperativas de crédito cuidan de sus regiones, financiando iniciativas para el bienestar económico y social de sus ciudadanos. Hoy te enseñamos qué significa pertenecer a una cooperativa de crédito
30 junio, 2021151011 min

Las cooperativas de crédito llevan años entre nosotros, cuidando del bienestar económico y social de sus regiones y procurando un futuro sostenible para muchos ciudadanos. Al contrario que los bancos, tienen un carácter solidario porque se encargan de invertir parte de sus beneficios en la mejora social, económica y cultural de sus zonas de influencia.

 

Las entidades del Grupo Caja Rural, en su labor como cooperativas, representan este modelo de hacer banca porque les permite ganarse la confianza de sus clientes, consiguiendo que la inclusión financiera sea una realidad en muchas regiones que, hasta el momento, no contaban con cajeros o sucursales para realizar sus operaciones bancarias con comodidad.

 

Este sábado 3 de julio es el Día Internacional de las Cooperativas, así que queremos celebrarlo contándote cuál ha sido su historia y cuáles son los valores que guían su actuación en nuestro país. El lema de este evento, que cumple 99 años desde que se celebró por primera vez, es “Reconstruir mejor juntos”, una labor que han encarnado desde su nacimiento y que continúan realizando en la actualidad.

 

El origen de las cooperativas, un nuevo modelo de hacer banca  

El cooperativismo financiero nació a finales del siglo XIX en Alemania, en plena época de las monarquías absolutas europeas. En aquel momento existían dos modelos: las cajas de ahorros, en las que los ahorradores eran beneficiarios de una organización que administraba su dinero; y los bancos de crédito, asociaciones de comerciantes o agricultores aristócratas que se reservaban los puestos de gobierno.

 

Las primeras cooperativas españolas aparecieron a principios del siglo XX, y eran fundamentalmente agrarias. La ley de Sindicatos Agrícolas de 1906 y el CAC (la ley sobre exención de derechos reales y de contribución sobre utilidades) permitieron que los propietarios humildes del campo se unieran en las primeras cajas rurales autónomas. En total, de 1915 a 1926 el número de socios ascendió de  53.063 a 63.963; pero la llegada de la primera ley de cooperativas españolas en 1931 fue la que confirió una mayor solidez financiera y sostenible a este nuevo modelo de hacer banca.

 

El cooperativismo moderno, a finales del siglo XX, toma sus valores de la solidaridad y las raíces agrarias que primaron durante sus primeros años de historia; pero añade un nuevo impulso de bienestar social y económico a todas sus acciones. De esta forma, el Grupo Caja Rural nació en 1984, agrupando a 51 cajas rurales para ofrecer créditos a bajo interés que pudieran financiar actividades agrícolas por toda España; y con el paso del tiempo también ha ofrecido capital para impulsar nuevos proyectos y empresas comprometidas con el desarrollo sostenible de cada una de sus regiones.

 

Los valores de las cooperativas de crédito: solidaridad e impulso social

Las cooperativas de crédito llevan años trabajando para cuidar del campo y de los ciudadanos que viven en sus provincias. El modelo de negocio que persiguen está basado en una serie de valores que las diferencian de los bancos tradicionales y las sitúan como referentes en el país. Estos son sus valores más importantes:

 

  • La organización. La propiedad de una cooperativa de crédito es de sus socios, trabajadores y clientes. Esta estructura democrática permite que participen en las decisiones y favorecen la solvencia crediticia.
  • Las relaciones con los clientes. El afán de las cooperativas de crédito consiste en generar valor para el cliente y establecer relaciones sólidas con él; al contrario que los bancos, que prefieren maximizar sus beneficios.
  • La responsabilidad social. El carácter social de estas entidades viene marcado por la autoayuda, la responsabilidad y la solidaridad, a través del patrocinio cultural y del apoyo al emprendimiento sostenible en sus zonas de influencia.
  • Acceso a la financiación y estructura de fondos. Las opciones de financiación personalizada que ofrecen a sus clientes y el destino de sus fondos, que van al Fondo de Reserva Obligatorio o al Fondo de Educación y Promoción; garantizan un buen nivel de inversión social.

Una gestión profesional y un trato personal. El objetivo de las cooperativas de crédito es que cada cliente reciba la ayuda económica y financiera que necesita según su situación personal. De esta forma, pueden sentirse tranquilos y seguros para tomar buenas decisiones de ahorro para sus cuentas.

Cooperativismo financiero: un sistema diferente

Como ves, formar parte de una cooperativa de crédito implica participar de forma democrática en una familia llena de profesionales y personas que respetan tus decisiones y te dan las mejores opciones de financiación para tus proyectos.

 

Si has llegado hasta aquí y te gustaría acompañarnos en tu viaje financiero, es posible que quieras convertirte en cliente de alguna de las entidades del Grupo Caja Rural. Para ello, solo tienes que descargarte la app ruralvía móvil, pulsar el botón ‘Hazte Cliente’ y seguir los pasos que te irá marcando el proceso.

  1. Elige la entidad de Caja Rural de la que te quieras hacer cliente.
  2. Completa la información que te solicitemos a través de un formulario.
  3. Será importante que tengas el DNI a mano para poder enviarlo en el momento.
  4. Recibirás una videollamada para confirmar tu identidad.
  5. Finalizarás el proceso firmando los documentos de manera online

Si no consigues completar el proceso por cualquier motivo, no dudes en acercarte hasta la oficina de tu entidad más cercana, donde te ayudarán a convertirte en cliente en tan solo unos minutos. ¡Anímate y únete a la familia Caja Rural!