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Vivir enDescubrimos el arte de vivir en soledad o, también llamado, Honjok

El Honjok, o el arte de vivir en soledad, nos enseña cómo disfrutar de nosotros mismos y de la compañía de otras personas. ¿Quieres saber en qué consiste?
19 noviembre, 20201289 min

Es indudable que nos gusta vivir en compañía, no solo con nuestra familia o amigos, sino también con nuestra pareja. Sin embargo, también tenemos impulsos internos que nos piden tranquilidad y estabilidad dentro de nosotros mismos. En esto reside el concepto de vivir en soledad.

El término Honjok está basado en un neologismo que combina las palabras surcoreanas ‘hon’ (solo) y ‘jok’ (tribu). Hace referencia a un fenómeno que sucede en Corea del Sur, donde existen cerca de cinco millones de hogares unipersonales habitados por jóvenes que hacen su vida apartados del mundo y de las relaciones personales.

La escritora Francie Healey reflexiona sobre esto en su libro Honjok: el arte de vivir en soledad, lanzado en septiembre de este mismo año, y nos da algunas pistas sobre cómo conjugar nuestra vida social con nuestro espacio personal para que alcancemos la mejor versión de nosotros mismos.

 

4 consejos para disfrutar y vivir en soledad

La llegada del coronavirus ha influido en nuestro comportamiento y en nuestra forma de ver la realidad. El confinamiento, por ejemplo, ha obligado a muchos españoles a vivir en soledad, sin la posibilidad de volver a casa a pasar con sus familias estos meses tan complicados. En algunos casos, incluso, ha obligado a pedir moratorias de hipotecas para afrontar los gastos inesperados en este momento crucial de nuestras vidas.

Por el contrario, Healey nos propone una forma optimista y positiva de encarar este tipo de situaciones, a través de consejos que podemos aplicar en nuestro día a día para sentirnos más fuertes y predispuestos frente a las adversidades:

 

  • Llega a buen término con la idea de vivir en soledad. En España, el número de hogares unipersonales fue de 4.793 al término de 2019, una cifra que aumenta año tras año. Cada vez más personas sienten ganas de vivir en soledad, por lo que es importante entenderlo como un proceso, en el que complementamos nuestra libertad con distintos compromisos sociales que nos animan y nos hacen sentir bien.
  • Genera confianza con tu forma de ser. Cuando llegamos a una casa, puede que las estancias nos parezcan demasiado grandes o que las paredes nos parezcan muy frías. Intenta programar actividades íntimas y divertidas, como leer libros, cocinar, dibujar o escribir, para que los primeros días no se te hagan cuesta arriba.
  • Nutre las interacciones sociales. Después de esta primera etapa, es el momento de empezar a crear un buen tejido de relaciones sociales para complementar nuestra soledad. La idea es mantener los pies en la tierra para no dejarnos llevar por malos pensamientos.

Healey nos recomienda apuntarnos a clases para conocer gente, pero también podemos participar en alguna banda local o incluso hacer videollamadas constantes con nuestros seres queridos. De esta forma, nos sentiremos acompañados y podremos disfrutar de todo lo que hagamos sin arrepentimiento.

  • Participa en actividades comunitarias. Una gran idea puede ser emprender un negocio con varios socios, o incluso participar en un voluntariado para ayudar a otras personas en el entorno. Rodéate de gente que aporte alegría a tu vida y en la que puedas apoyarte cuando te sientas decaído, en el ámbito laboral o en el personal.

 

Elegir tu próxima casa nunca es fácil, porque entran muchos factores en juego: el barrio, el suelo, la necesidad de hacer reformas en casa en un futuro cercano… Lo recomendable es que, en una época marcada por la prevención y la seguridad, busques un buen seguro del hogar que contemple partidas como daños comunes e incluya coberturas digitales y profesionales.

Para Francie Haley, hay una gran diferencia entre ser un honjok o un solitario. Lo ideal es que una persona a la que le guste vivir en soledad se considere en la primera categoría, y se divierta dividiendo el tiempo que tiene entre su propia satisfacción y aquella que tienen los demás.

La felicidad es un estado mental que trabajamos continuamente, desde que nos levantamos hasta que dormimos. Incluso cuando parece que nos sentimos peor, siempre hay alguien para extender la mano y ayudarnos. El arte de vivir en soledad consiste en reconocer los límites de uno y dar un gran valor a cada gesto que hacemos para nosotros y para los demás, por pequeño que sea.

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