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PrensaCajasiete inicia las obras para transformar su Sede Central en un edificio más sostenible

Cajasiete inicia la instalación de placas fotovoltaicas, en sustitución de los paneles de vidrio actuales, elevando su compromiso por la sostenibilidad.
21 julio, 20211174 min

Cajasiete eleva su nivel de compromiso por la sostenibilidad de las islas Canarias, iniciando la instalación de placas fotovoltaicas en sustitución de los paneles de vidrio actuales. Estas se ubicarán en la fachada sur de su Sede Central de Santa Cruz de Tenerife.

Se trata de un proyecto innovador, pues ejecuta la instalación fotovoltaica, para autoconsumo del edificio, en una fachada vertical ventilada. Es la primera fachada de silicio cristalino que se realiza en Canarias. Además, tendrá vidrios fotovoltaicos perforados para adaptarse al sistema de arañas existentes.

La entidad tiene la determinación de posicionarse como referente financiero de la sostenibilidad en Canarias, dando ejemplo, con la transformación de su Sede Central en un edificio más sostenible. Esto contribuirá a dinamizar la actividad económica en tiempos de crisis a través de proyectos medioambientales.

La instalación fotovoltaica tendrá 35 años de vida útil y generará más de 436 mil KWh. de electricidad renovable. Esta energía será suficiente para alimentar 858 puntos de luz funcionando 4 horas al día. La energía generada evitará las emisiones de CO2 de 9 coches durante esos años. También, la emisión de 107 Tn de CO2 y el ahorro de más de 40 mil litros de petróleo.

La ingeniería y la gestión integral del proyecto lo realiza la empresa canaria INRA SERVICIOS ENERGÉTICOS S.L.. Esta empresa está especializada en proyectos de energías renovables y de eficiencia energética. La contrata principal que ejecuta el proyecto es la empresa INOVASUN, S.L., también de origen canario, y con experiencia en ejecución de este tipo de proyectos renovables.

La tecnología empleada es vidrio fotovoltaico de ONYX, compuesto por dos vidrios templados con una capa intermedia con silicio cristalino. Esta tecnología ofrece una gran potencia energética por superficie instalada. Desde un punto de vista mecánico se comporta de la misma manera que el vidrio arquitectónico convencional, pero aporta mucho más valor: genera energía limpia y gratuita gracias al Sol y mejora la envolvente térmica del edificio gracias a sus propiedades aislantes. De este modo consigue reducir notablemente el gasto eléctrico del edificio y proporciona ahorros económicos sustanciales.