EmpresasLos valores de las cooperativas de crédito: otra forma de hacer banca

Dentro de las cooperativas de crédito, las cajas rurales constituyen una parte importante. Te contamos cuáles son sus valores y el destino de sus beneficios económicos.
27 mayo, 20193826 min

En la actualidad, cualquier persona tenemos relación con alguna entidad financiera. Y, aunque puedan parecer todas iguales, no es así. Existen diferencias entre bancos, cajas de ahorro y cooperativas de crédito. Hoy, vamos a centrarnos en los valores de las cooperativas de crédito.

 

Las cooperativas de crédito son sociedades privadas donde sus socios cooperativistas -trabajadores y clientes- son quienes aportan el capital a la entidad. Además, serán ellos los responsables de tomar las decisiones directivas. Dentro del cooperativismo de crédito español destaca el protagonismo de las Cajas Rurales.

 

Una de las particularidades de las cooperativas de crédito, frente a otro tipo de entidades crediticias, radica en su vinculación al territorio y al entorno socioeconómico en el que operan. Asimismo, mantienen los valores y principios que son inherentes a la naturaleza cooperativa de sus Cajas Rurales accionistas.

 

¿Qué hacen las cooperativas de crédito con sus beneficios?

Hoy en día, cuando los conceptos de Inversión Socialmente Responsable (ISR) y banca ética influyen, cada vez más, en las decisiones de los clientes a la hora de decantarse por una u otra entidad, es importante destacar el destino de los beneficios de las cooperativas de créditos.

 

Pues bien, en el caso de estas entidades financieras, las Cajas Rurales, el destino de sus beneficios está regulado por la Ley 13/1989, de 26 de mayo, de Cooperativas de Crédito. Una normativa que establece que, una vez cubiertas las pérdidas de ejercicios anteriores, que no hubiesen podido ser absorbidas con cargo a los recursos propios, en el caso de que las hubiera, y deducidos los impuestos exigibles y los intereses al capital desembolsado, limitados de acuerdo con la legislación cooperativa, el excedente disponible destinará a:

 

  • Dotar el Fondo de Reserva Obligatorio con un 50 por ciento como mínimo. Durante los tres primeros años de existencia de las cooperativas de crédito constituidas, a partir de la entrada en vigor de la Ley, se destinará al mismo fin el 100% del beneficio restante, tiempo que se prolongará, si fuera necesario, y en los términos que, en cada caso, pueda establecer la autoridad competente, hasta conseguir que el Fondo de Reserva Obligatorio alcance, como mínimo, el valor de las aportaciones realizadas a capital.
  • Dotar el Fondo de Educación y Promoción con un 10%, como mínimo.
  • El resto estará a disposición de la Asamblea General, que podrá distribuirlo de la forma siguiente:

 

  • Retorno a los socios, basado en los criterios estatutarios al respecto.

 

  • Dotación a Fondos de Reserva Voluntarios o análogos, que sólo serán disponibles previa autorización de la autoridad supervisora, y, en su caso, participación de los trabajadores. Todo ello, sin perjuicio del cumplimiento del coeficiente de solvencia y de la normativa aplicable a los tres primeros años de existencia de una Cooperativa de Crédito.

 

Como sabes, las cajas rurales constituyen una parte importante dentro del cooperativismo de crédito español. Si quieres ampliar la información sobre los valores de tu Caja Rural del Grupo, no dudes en consultar su página web o acercarte a tu oficina habitual.