EmpresasErrores universales entre emprendedores

La idea de ser tu propio jefe y montar tu negocio es muy atractiva. Sin embargo, no es un proceso sencillo. Ya sabemos que las personas tenemos la manía de tropezar varias veces con la misma piedra. Aun así, creemos que conocer los errores más comunes que afectan a otros emprendedores puede ser muy útil para intentar evitarlos.   Cierto es que de los errores se aprende. Y, aunque algunos son inevitables, otros no tenemos...
22 mayo, 20193289 min

La idea de ser tu propio jefe y montar tu negocio es muy atractiva. Sin embargo, no es un proceso sencillo. Ya sabemos que las personas tenemos la manía de tropezar varias veces con la misma piedra. Aun así, creemos que conocer los errores más comunes que afectan a otros emprendedores puede ser muy útil para intentar evitarlos.

 

Cierto es que de los errores se aprende. Y, aunque algunos son inevitables, otros no tenemos por qué cometerlos si contamos con la suficiente planificación. Por ejemplo, imagina que estás en el momento inicial de montar tu empresa. ¿Te has preguntado ya qué necesidad va a satisfacer tu producto? ¿Tienes claro a quién quieres satisfacer? Pensar esto una vez has lanzado tu producto o servicio al mercado, ¡es un error! Pondrá en riesgo la viabilidad de tu negocio desde el inicio.

 

¿Emprender es tu meta?  Prepara un plan de negocio

Es posible que hayas tenido una gran idea y que estés convencido de poder convertirla en empresa. Pero, ¿has hecho ya el plan de empresa?  Analizar el mercado, la competencia, detectar las amenazas, las oportunidades, tus fortalezas y debilidades es necesario para conocer al máximo el sector en el que vas a operar.  No contar con un plan de negocio es otro de los errores más comunes de los emprendedores y, como ves, totalmente evitable.

 

Cuando acabas de montar un negocio la ilusión es máxima. Estás dispuesto a afrontar jornadas de trabajo intempestivas y a asumir todo tipo de funciones y responsabilidades. Sin embargo, llegado el momento de la verdad, es fácil verse sobresaturado y, además, darse cuenta de que uno mismo no sabe hacer de todo. Piénsalo antes de lanzarte a la aventura, te ahorrará más de un quebradero de cabeza.

 

Caerse y volver a levantarse, fundamento del emprendedor

La teoría nos la sabemos. La práctica es más complicada. La resistencia al fracaso y, sobre todo, superar los miedos serán dos factores muy importantes a la hora de emprender.  De hecho, los expertos diferencian entre el emprendimiento por necesidad y el vocacional en base a tu capacidad de gestionar la resistencia y los miedos.

 

¿Tú qué tipo de emprendedor eres? Si estás entre los vocacionales, tu resistencia al fracaso será mayor. Ahora, piensa: ¿de qué te arrepentirías más de fracasar o de no haberlo intentado?

 

Errores más comunes de los emprendedores

Si nos centramos en el ámbito financiero, el Foro Económico Mundial (World Economic Forum) ha identificado los siguientes fallos como los más habituales entre los emprendedores:

 

  • Falta de liquidez. Un exceso de optimismo deriva en una mala planificación de los ingresos, que se traduce en falta de liquidez. Para evitarlo, es necesario contar con una previsión lo más real posible. Algo que se consigue elaborando un plan financiero. No contar con este documento es más habitual de lo que puedas imaginar y es similar a tirarse a una piscina sin agua.

También es importante intentar que los costes fijos sean, al menos al principio, lo más bajos posibles.

 

  • No reinvertir en el negocio. No planificar con anterioridad las necesidades de inversión es otro de los errores más comunes de los emprendedores. Cuando se consiguen beneficios, lo aconsejable es reinvertirlos en la empresa y evitar infradimensionar el negocio. Pero ojo, no hay que reinvertirlo todo. Ahorrar algo, por poco que sea, es de gran utilidad.

 

  • Mezclar los gastos. Evita mezclar gastos personales con los gastos de la empresa. ¡Esto es básico! Si no lo haces, generarás descontrol y terminarás reduciendo la capacidad del negocio. Para ello, lo más aconsejable es asignarse un sueldo desde el primer momento. No seas demasiado ambicioso. Ya tendrás tiempo de subírtelo si todo va bien.

 

  • Falta de opciones de pago. Sea cuál sea tu idea de negocio, piensa que lo más importante es facilitar la vida a tus clientes. Cuantas más facilidades les brindes, mejor. Y, entre ellas, están los medios de pago. Poder pagar con efectivo, tarjeta, transferencia… es básico para que el cliente compre y repita. Entre las entidades del Grupo Caja Rural ofrecemos a nuestros clientes diferentes TPVs, por ejemplo, para que la experiencia de sus clientes sea la mejor.

 

 

Investiga, infórmate sobre las obligaciones y trámites necesarios, márcate como objetivo una mejora continua y sueña, pero con los pies en la tierra. El mundo es de los valientes, de quienes arriesgan y lo hacen con estrategia.

 

Si estás pensando en montar tu propia empresa y necesitas asesoramiento, acércate a tu entidad financiera de confianza. En el Grupo Caja Rural te ofrecemos un asesoramiento profesional y personal para que tu idea se convierta en un negocio de éxito.